SIENDO SINCERO (origen)
Han transcurrido 8 años desde aquel inolvidable día, teniendo en cuenta que actualmente me encuentro en la cúspide de mi vida, en los maravillosos 25 años.
Soy una chica que le encanta salir, reír, conversar, bailar y compartir con más personas, pese a que las desconozca, y he aquí el mayor de mis problemas, pues mi padre con su instinto "protector" me prohibía hacerlo, sobre todo si se tratase de un hombre.
Mi padre y yo nunca tuvimos la misma conexión, porque lo que a él le parecía mal, a mí me fascinaba hacerlo, y debo comprenderlo, es mi progenitor, donde su actuar es lo más natural. Me era restringido muchas cosas que iban de la mano con mi manera de ser, y voy a mencionar los aspectos que me desobligaban a salir en compañía de mi padre.
1. Si se trataba de un baile, en el mismo me era prohibido aceptar que un hombre me invite a bailar más de dos veces.
2. Siempre estaba pendiente de mis amistades, y pretendía que yo me codee con los de mejor "sociedad" y educación, según su expectativa (Cuando para mi, eran comunes y normales como todo ser humano, con la diferencia que eran favorecidos en el ámbito económico)
3. No dejaba que me involucre en las conversaciones que mantenía con sus amistades, y no podía dar mi punto de vista, sea éste positivo o negativo.
La anterior descripción es la más sintética posible, cabe mencionar que si me negaba a hacerle compañía, me obligaba a acatar sus órdenes, aludiendo que soy su hija y que debía obedecerlo.
Aquí empieza lo emocionante de este relato, independientemente de la hiperpaternidad (Según mi criterio en ese entonces) que tenía mi padre para conmigo, hizo de nuevo de las suyas, logró persuadirme, con el fin de que lo acompañase a un matrimonio, debo reconocer que fui objeto fácil de convencimiento, pues me armó un panorama sensacional, en donde además de pasar momentos agradables, fiesta y gozo, pasaría en compañía de una buena amiga (Silvana), pues sería la única persona con la que pudiera conversar en confianza, ya que el resto de gente serían totalmente desconocidos.
No pude negarme, y acepté acompañarlo debo adjuntar que aseguró que ese día se comportaría tranquilo, pues se trataba de la boda de un amigo que estima mucho.
A todo esto, le antecede un pequeño episodio que tiene origen cuando unas amigas de colegio, me habían hecho una invitación a una pijamada, pero como era en la noche, era de esperarse un NO rotundo de mis padres. Así que como se me ofuscó mi plan "pijamada" no dudé en utilizar el nuevo e imprevisto plan B "matrimonio desconocido"
Como existiría mucha gente extraña, decidí vestirme lo más común posible, a eso le sumé la idea que me tocaría caminar una distancia considerable de retorno a mi hogar, y añadí el hecho que las vías eran de tierra, por esas razones me coloqué, un pantalón jean con degradado gris, una blusa negra de tiritas, y una chompa negra (¡¡SÍ!! ME ENCANTA EL COLOR NEGRO), y bueno está por demás mencionar el color de mis zapatos jajajajajaja.
La ropa era sencilla y muy dark, sin embargo, me puse hermosa, sin necesidad del uso de tanto maquillaje, recuerdo que lo único que utilicé fue un labial color violeta, una vez que estuve lista y bella, le pedí a mi papá que vayamos a ese "matrimonio desconocido".
Toda mi alegría y entusiasmo se redujo a un rostro totalmente molesto, en cuestión de minutos, mi padre me dijo:
-Padre: ¿Por qué estás con esa ropa? te recuerdo que vamos a un matrimonio, no a un velorio.
-Tefa: Pero padre, el color de ropa de los invitados es lo de menor importancia, además el color NEGRO es muy ¡¡ELEGANTE!!
-Padre: Ve y cámbiate de ropa inmediatamente, es más, yo mismo voy a escogerte la ropa.
Y así lo hizo, se dirigió a mi closet, y agarró un pantalón jean azul cielo, una blusa rosada, lo único que no cambió de mi outfit fué mi chompa negra.
-Padre: Te espero en 5 minutos afuera para irnos.
-Tefa: Vaya nomás sin mí, yo no quiero ir. Usted por todo se enoja conmigo. Prefiero quedarme a dormir en casa (Con un tono molesto)
-Padre: No vas a hacer lo que tu quieras, te comprometiste conmigo a ir, así que me cumples con lo acordado. Mi amigo se va a casar, y no pienso hacerle la grosería de NO IR solo por tu berrinche. Ya estamos sobre el tiempo, así que vámonos tal como estás vestida.
Se acercó y me tomó a la fuerza del brazo y me llevó con él, ese hecho fué más que suficiente para yo estar totalmente enfurecida y sin ganas de nada.
-Padre: ¡¡CUIDADITO!! y se te ocurra andar pelando los quesos (dientes) a esos babosos (hombres) que estén en la fiesta. Pobre de ti, que estés bailando con la misma persona varias veces, debes entender que todos son unos vagos sin oficio, que sólo buscan joder la vida a las chicas como tú.
En todo el transcurso del camino estaba muy disgustada por lo que me había dicho y hecho, soló quería hacer acto de presencia y que el evento se terminara lo más rápido posible.
Llegamos al lugar, era una fiesta muy humilde y sencilla, y como era previsto mi amiga Silvana estaba ahí, y por un comentario de mi padre me enteré que el novio de aquella fiesta era familiar de mi amiga, sin dudarlo me acerqué a dialogar con ella y contarle todos los por menores de mi actitud, y averiguar sobre su parentesco con el recién casado.
Todo el tiempo que estaba ahí no quería bailar, no quería sonreír, no quería hacer nada, ni siquiera me animaba a curiosear al resto de invitados.
No es por alardear pero me considero una mujer atractiva y como era de esperarse, no faltaron los pretendientes que utilizaban a Silvana como intermediaria para hacerme llegar sus saludos y recados, padecí de lo mismo, pues ella a pesar de ser gordita siempre ha sido una mujer con ojos y rostro hermoso, por ende también tenía hombres interesados por ella.
Mientras transcurría el tiempo, más lograba tranquilizarme, Silvana me había animado a bailar, y poco a poco mi actitud era más risueña, el rato menos pensado me di cuenta que he llamado la atención a más de una persona. Para evitarme conflictos con mi padre, decidí darle alegría a mi cuerpo bailando una sola vez con cada chico que me invite a disfrutar del delicioso merengue, salsa, cumbia, reguetón, hasta que se acabe la melodía y así cambié de pareja varias veces en toda la noche. Mi ego estaba en su auge, porque el 95% de varones presentes en la fiesta habían compartido pista de baile conmigo.
No podían faltar las miradas de mi padre, fijándose que nadie se atreva a bailar repetitivamente, noté algo de tranquilidad en su mirar, al evidenciar que estaba obedeciendo su orden. Lo vi disfrutando de una amena conversación con varios de sus amigos. Podría decirse que se despreocupó por mí por un corto lapso.
De pronto, uno de los tantos chicos con los que bailé, decidió ir por un sendero algo obscuro, justo al frente, en donde se encontró con un grupo pequeño de amistades, el lugar tenía escasa luz, aun no entiendo porque me inquietaba esa obscuridad, pero me quedé pendiente de ello. De pronto de la nada vi un hombre que logró tener mi total atención, viví un pequeño momento de suspenso, ya que aquel hombre inquietante tenía una gorra, y con la obscuridad era muy difícil ver su rostro completamente, con dificultad se podía divisar desde su nariz hacia abajo.
Me invadían las preguntas como; ¿Por qué utiliza gorra en la noche? ¿Por qué están alejados del resto? ¿Por qué aquel chico no me ha invitado a bailar? ¿Será que le parezco poco agraciada?
Un boom de interrogantes y autoestima estaban sobre el mismo eje. Hasta que bastó visualizar un pequeño detalle que me contestó muchas dudas, todo el grupo de amigos estaban bebiendo cerveza....fué entonces donde pensé: ¡Así que están alejados para beber a gusto y sin críticas! ¡Quizás están bebiendo desde muy temprano, y olvidó quitarse la gorra! (En la tarde hizo un sol muy fuerte), pero deseaba que ese misterioso personaje me invitase a bailar para observar la parte que su gorra me lo impedía.
Decidí armarme de valentía y astucia para sacar mis dotes de fina coquetería, sin que mi padre lo notara.
Tenía que llamar su atención, y que fuera él quien se inquiete con mi presencia, además deseaba bailar con él. Pero quise que fuese él quien tome la batuta.
Disimuladamente sonreía en esa dirección, y le pedí a Silvana que se acerque lo que más pueda al lugar "obscuro" para tener el pretexto de acercarme hacia ese sitio y que toda esa aglomeración note mi presencia, el plan fué ejecutado. Mi amiga mientras bailaba se acercaba hacia el lugar, al terminar la pieza, me llamó "casualmente" con gestos de que acudiese allá. Entonces con mi cabello suelto, un cierre de chompa algo bajo, un caminar seguro y mi infaltable sonrisa, me dirigí hacia ella.
Inmediatamente todos voltearon a verme, incluyendo el chico que me intrigaba, actué lo más natural posible, hice una caminata de popularidad (como yo la llamo), y al empezar a sonar la siguiente música bailable uno de ellos me propuso bailar, y como fiel amante al al ritmo musical, lo complací.
Al culminar la pieza hubo un intercambio leve de miradas con el chico intrigante, en realidad eso sentí, aunque no podía estar del todo segura, y al comenzar el sonido de una cumbia, repentinamente, se acercó el chico en cuestión, me mostró su mano y me dijo: ¿Quieres bailar conmigo?
Mi respuesta fué: Estoy algo cansada, espérame un momento.
Mientras se alejaba no podía olvidar los ojos que se escondían tras esa gorra. También pude apreciar los hoyuelos de sus mejillas mientras me hablaba, me fué inevitable no fijarme en la forma de sus labios y un peculiar gesto entre sus labios y sonrisa, su rostro en lo absoluto me cautivó, quizás no es el hombre más bello, ni fornido del mundo, pero para mis ojos era perfecto.
Como la señorita se hizo esperar, no le quedó otro remedio que ser paciente hasta que de nuevo aquel joven se presentara con el ofrecimiento de llevarla a bailar.
Se logró el objetivo "llamar su atención" por segunda vez volvió a acercarse y hacer la misma pregunta. En donde la respuesta fué el acto de levantarme e irme a la pista de baile.
La música de fondo era otra cumbia muy pegajosa, él no vaciló en sujetar mis manos y estar muy cerca de mi rostro.
-Desconocido: ¿Cuál es tu nombre?
-Tefa: Mi nombre es Nerak (leer al revés)
-Desconocido: ¿Aquella chica es tu amiga?
-Tefa: Si, es una buena amiga.
-Desconocido: OOOH, Ella es mi prima.
Al decirme esa confesión me quedé impactada con la noticia.
-Tefa: ¡¡Woow!!no puedo creer que son familiares y ella no me lo dijera antes.
-Desconocido: Nunca antes te había visto, y eso que vengo muy seguido!!
-Tefa: No frecuento salir a este sitio. Hoy vine por mi papá, ya que el novio es su amigo.
-Desconocido: Mira que curioso. La persona que acaba de casarse es mi tío. Por eso estoy aquí.
No podía más con tantas sorpresas continuas que tenía.
Terminó la pieza de baile...........
Quedé con más intriga, quería saber más. Me pareció un chico agradable.
Me acerqué a Silvana y para cerciorarme de lo que me había dicho le pregunté. Ella volteó a verlo y se quedó observándolo fijamente y me dijo:
Siii. Es mi primo, lo he tratado pocas veces, lo he visto en las fiestas del barrio. Me explicó la genealogía del por qué eran familia.
-Silvana: A mi no me engañas ¿Te gusta, verdad?
-Tefa: Me parece simpático y ha logrado tener mi atención. Quiero volver a bailar con él. Pero temo que mi papá lo tome a mal.
-Silvana: Descuida, tu papá está muy entretenido con el mío, no creo que determine que de nuevo bailaras con él.
Podríamos intercalar, una vez bailar y la otra descansar. Me pareció una buena idea.
Mientras duraba el tiempo de "descanso" él y yo cruzábamos miradas. Pude notar que estaba ebrio.
Inicialmente me dió algo de temor seguir estableciendo una conversación con él en ese estado.
Me tomé muy a pecho el dicho (El que no arriesga no gana). Me arriesgué a seguir bailando con él, pero estaba muy determinada que al primer intento violento o incorrecto lo pondría en su sitio. Continué bailando... y escuché:
-Desconocido: ¿Sabes? Eres la mujer más bella de esta fiesta, tienes una mirada profunda y una sonrisa contagiosa
Bajé mi cabeza de lo apenada que me hizo sentir con esas palabras, a la misma vez me puse contenta por sus elogios.
Al verme ruborizada, me supo decir: sólo estoy "SIENDO SINCERO" esa sencilla combinación de palabras "SER SINCERO" ha marcado mi vida y mis oídos.
Encontró palabras para loar mi cabello, sonrisa, ojos, boca, labios, inclusive mi estatura. No tuve la oportunidad de verme en un espejo ese momento, pero con seguridad sé que mis mejillas debieron estar a la par con el color del camarón en su punto de cocción.
Y el dicho mencionado párrafos anteriores se hizo verídico, arriesgué y gané. Gané una conversación placentera en cada baile. Nos faltaba minutos para conversar, pero siempre estaba alerta con la mirada de mi papá que aparentemente no notaba mis repetitivos bailes con aquel extraño
Cabe mencionar que no bailé con nadie más después de él. Su aroma, su sonrisa y sobre todo su tono de voz me tenia fascinada. Me encantaba que se acerque al oído a conversar, ya que por el fuerte sonido de la música era algo complicado escuchar lejanamente.
Era la excusa perfecta para tenerlo cerca. Sus sollozas palabras se entendían cada vez menos por su estado etílico.
Por estar muy embelesada, olvidé por completo la hiperpaternidad de mi padre, mientras trataba de descifrar el dialecto y su respectivo mensaje de aquel desconocido que se encontraba ebrio.
Y le dije: llevamos bastante tiempo conversando y no me has dicho tu nombre.
A lo que el respondió: Soy Fernando, mucho gusto.
-Fernando: La conversación ha estado muy bonita, te he contado varias cosas sobre mí, pero de ti no sé mucho.
-Tefa: Bueno. Pregunta lo que te interese saber de mí.
-Fernando: Para empezar ¿Con quien viniste a esta fiesta? Pues solo te he visto con mi prima.
-Tefa: Vine con mi padre.
Con una mirada de rápida búsqueda, me supo decir: Ya sé quien es tu papá, es aquel señor que está en esa esquina (señaló con su boca)
-Tefa: ¡¡SI!! ¿Cómo lo supiste?
-Fernando: Es el único señor que me está mirando molesto, y por obvias razones deduje que es por ti.
No lo había notado hasta que lo mencionó y efectivamente, lanzaba hacia nosotros una mirada muy disgustada.
En ese momento él me supo manifestar: Si las miradas mataran, ya estaría muerto hace unas horas atrás...... Solté mi carcajada, me pareció muy gracioso su comentario
Mi padre al observarme muy contenta y risueña con él, se acercó, y en ese preciso instante coincidió, en terminarse la pieza de baile que mantenía con Fernando.
Para evitar enfrentamientos y problemas me alejé. De inmediato mi padre se acercó y sin titubear me dijo: No quiero volver a verte cerca de ese tipo, mucho menos que vuelvas a bailar con él. Y deja de andar de coqueta.
Nuevamente mi expresión de molestia se hizo presente. Y por razones muy obvias decidí ya no seguir en la pista de baile.
Mientras me alejaba, Fernando me seguía con su mirada, y al empezar el sonido de la música, no dudó en invitarme de nuevo a aquella pista, todo fué tan breve que no pensé en las consecuencias y acepté.
Y ¿Cómo podría haberme negado?, si me lo pidió con una hermosa sonrisa que era acompañada su particular gesto de labios, y hoyuelos.
Retorné al baile. Mientras lo hacíamos me volvió a mencionar a mi padre. La piel se me erizó de tan sólo pensar en la acción que haría al verme de nuevo con quien no fué de su agrado.
Entre un estrechamiento de manos y algo de apego, Fernando me preguntó: ¿Tu papá está muy molesto conmigo o es mi idea?
Tefa: NOOOOO!!!! Tranquilo, no pasa nada. Mientras en mi interior decía (Si supieras que está con ganas de matarte a golpes)
Fernando me dijo: No lo parece, mejor me retiro, no pretendo tener conflictos con tu señor padre, fué un gusto conocerte....
¡¡Espero volver a verte en la próxima fiesta que será en fin de año!! exclamó.
Me causó mucha tristeza escuchar eso.... En cuanto finalizó la música, soltamos nuestras manos como acto de despedida, al voltear observé que mi padre se acercaba muy apresurado, con una actitud muy grotesca
Estando cerca habló fuertemente ¡¡NOS VAMOS AHORA MISMO!! o de lo contrario golpearé a ese fulano. Sus intensiones eran serias, estaba con toda la actitud de golpearlo si Fernando pretendía de nuevo sacarme a bailar.
Fernando evidenció su actuar y se alejó normal y lentamente.
Mi padre sujetó mi mano y prácticamente me jaloneó para irnos a casa. Sin darme la oportunidad de despedirme de nadie.
Como describí anteriormente el retorno a casa sería una larga travesía de tierra, viento y polvo. Con una prisa desmedida y sin decirme ni una sola palabra, mi padre y yo llegamos a casa. y esperó a tan sólo mudarse de ropa, para recriminarme por todas las reglas que no obedecí en la fiesta.
Enfurecida por la manera de tratarme, le respondí que no hice nada malo, que únicamente bailé varias veces con un chico muy agradable, que jamás me faltó el respeto. En respuesta a mi actitud y manera de contestar; Me bofeteó.......
-Padre: A mí no me levantas la voz, mucho menos te permito faltarme el respeto. Eres una menor de edad y harás caso a mis órdenes, te gusten o no.
-Tefa: Esto es muy injusto.
-Padre: Entiende que todos los hombres del sector son unos vagos, viciosos, que su mayor mérito es fumar y beber cada fin de semana, por eso debes alejarte de ese tipo de amistades.
Con lágrimas en mis ojos, y un moretón en mi rostro, me dirigí hacia mi habitación. Sin encender la luz, procedí a recostarme sobre mi cama, y no dejaba de llorar y preguntarme ¿por qué me cela tanto? ¿Qué tan malo puede ser bailar varias veces con la misma persona?¿Acaso tendrá razón mi padre, y yo soy la necia?
Entre llanto y obscuridad, me vino un recuerdo de la sonrisa de Fernando, su expresión, su voz, y la conversación que mantuvimos y me repetía seguidamente sus últimas palabras. "Espero volver a verte en la próxima fiesta que será en fin de año"
Contabilizaba los días, faltaban 90 días para un próximo encuentro con el chico que me llegó a intrigar desde la obscuridad.
Siempre rememoraba esa historia de mi vida, y ponía en duda sus palabras porque quizá sólo pudo haber dicho tantas cosas por su estado de ebriedad. Pensaba que sólo lo dijo por ser amable. Fué entonces que decidí programar la salida al evento de fin de año y comprobar si sus palabras eran "sinceras" o sólo fué producto del alcohol.
CONTINUARÁ................................
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