SIENDO SINCERO parte 2

 Para una mejor comprensión de este relato te recomiendo leer (SIENDO SINCERO origen) 


Esto empieza a convertirse en un mar de interrogantes sin respuestas, llegué a un nivel de escepticismo muy alto, surgieron más ganas de volver a verlo, y ni hablar de mis ansias por visualizar ese rostro, su sonrisa, sus hoyuelos, y ese gesto tan particular al hablar y sonreír, cada día pensaba en ello. 

Durante un mes consecutivo preguntaba con frecuencia a mis padres ¿Dónde pasaremos fin de año?. Padre y madre sólo respondían: Ese día veremos que rumbo tomamos, probablemente pasemos en casa porque generalmente siempre llueve. Con voz altiva replicaba: ¡¡SALGAAAAAAAAMOS, POR FAVOR!!

Mi madre muy sorprendida por mi insistencia me dijo: 

¿Por qué de buenas a primeras quieres salir? ¿Sabes que si salimos tu papá va a estar celoso con todo aquel que se te acerque? ¿Cuál es tu verdadero interés? 

A lo que respondí: Sólo quisiera pasar un año diferente.

No muy convencida, mi madre me manifestó, que si logro convencer a mi padre de salir esa fecha ella me acompañaría, para no pasar pena de los celos y sobreprotección de mi padre. Todo ese acontecimiento me impulsó a no desistir de mi ansiada salida. 

Los días pasaron y no había nada estable, la incertidumbre se apoderó de mí, y decidí aliarme con mi buena amiga Silvana para convencer a nuestros padres en ir al mismo lugar, pensaba que al verse acompañados por sus amistades todo resultaría mejor. Como toda buena amistad Silvana no dudó en ayudarme, pues a ella le resultaba más fácil convencer a sus padres puesto que estaban recién llegados del extranjero, y siempre pretendían consentir a sus hijos en compensación por los años ausentes. 

Silvana fué mi salvación, la idea era que su papá comprometa al mío para ir al lugar, sabía que no se negaría. Y efectivamente así lo hicimos. Un día común llegaron a visitarnos la familia de Silvana, involucraron el tema y se quedó en lugar, hora y fecha para el tan esperado "FIN DE AÑO" 

Brincaba de la alegría, al escuchar eso detrás de la puerta. SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII BIEEEEEEEEEN. 

Al terminarse la visita, hice la mejor actuación de no saber nada sobre el tema. Mi mamá me dijo: Vamos a salir a PAN DE AZÚCAR este fin de año, nos vamos todos. Con mi cara de pocos amigos dije: QUE BUENO, AL FIN UN AÑO DIFERENTE. Sin saber que todo eso estaba fríamente calculado por la maquinación del cerebro de su hija. 

Una semana anterior de aquella esperada fecha, decidí stalkear a mi inolvidable personaje, por la reconocida red social FACEBOOK. Al estar ya en la red empecé a buscar "FERNANDO HOYOS" (Sabía su apellido porque se lo había preguntado a Silvana, en un momento fugaz). La búsqueda me arrojaba miles de personas con ese nombre, me tomé la molestia de visualizar uno a uno su foto de perfil, con la finalidad de encontrar a mi chico intrigante. 

No tuve resultados positivos, ninguno era aquel chico que había visto ese día. Tuve que rendirme en la búsqueda. 


En un encuentro ocasional con Silvana sacamos a relucir el tema de "fin de año" y fué ahí que se ocurrió preguntarle:

Tefa: ¿Sabes los nombres completos de tu primo?

Silvana: Sólo sé que su nombre es LUIS HOYOS ¿Por qué? 

Tefa: Porque él me había dicho que es FERNANDO, más nunca le pregunté su apellido, necesitaba saber porque lo estoy buscando por facebook, para establecer alguna comunicación, tu sabes que mi padre me quemó mi celular (la explicación la encuentras en el relato de "TORITO")

Silvana: UUUU mi primo, ha sido un mentirosín!!!!!

Agradecí a Silvana y procedí a retirarme. Mientras lo hacía, me enfurecí y me repetía ¿Por qué tuvo que mentirme con su nombre? ¿Será posible que todo lo que me dijo es una falacia?  

Esa incomodidad no me dejó dormir, al siguiente día, volví al stalkeo, colocando en el navegador de la red social, LUIS HOYOS, como era de esperarse me aparecieron millones de resultados, para no quedarme con la duda ni con el coraje, revisé de nuevo todas las fotos de los perfiles aparecidos, hasta que observé "LUISITO HOYOS" al ver la imagen era él. 

Pensé que al ver la imagen me entrarían ganas de romper el computador, ya que me sentía engañada, pero mi reacción fué muy opuesto a eso, en cuanto vi su imagen, el recuerdo hermoso que perduraba en mi memoria, regresó, inmediatamente sonreí. 

El recuerdo de sus palabras me hacía pensar una sola cosa: ME MINTIÓ.

Absolutamente todo era una mentira, ¿Por qué mentirme? Odio las mentiras ¿Por qué me decía que era "SINCERO", si nunca lo fué? exclamaba algo molesta.

LLegó el día tan esperado "FIN DE AÑO" naturalmente hermosa salí a aquella fiesta en conglomerado con mi padre, madre, hermana, y hermano.

Abro un pequeño paréntesis a esta historia; ¿Alguna vez han escuchado sobre la teoría que si deseas algo, y el universo conspira para que pase todo lo contrario, es por algo que no te conviene o no es para tí? 

Pues bueno, yo aquella noche luego de arreglarme para la fiesta ansiada, desafié esa teoría, al salir a esperar un carro que nos movilice hacia el sitio, todo, absolutamente todo fué una calamidad, llevábamos horas esperando un carro que nos transporte ya sea por azar del camino, o fletado, pero nadie respondía, todos estaban muy lejos o muy ocupados, para colmo de males, empezó a llover, tal como lo predijo mi madre, mi familia estaba arta de la situación y por lo menos mis hermanos pidieron de favor regresar a la casa.

Yo quería ir así llueva, truene o relampaguee, todos dijeron /Mejor ya regresemos a dormir/ instantáneamente dije: 

Déjenme intentar por última vez una llamada a un vehículo que nos podría llevar, por favor. 

A lo que mis padres me dijeron: OK, el último intento, pero mis hermanos: Nosotros nos regresamos a casa, no queremos ir si está lloviendo. 

Mis padres dieron las llaves de casa a mis hermanos para que retornen, y empecé a llamar desde el celular de mi papá. Llamé a un amigo que vivía enamorado de mí, sabía que si se lo pedía acudiría a mi grito desesperado por salir. (Lo sé, lo utilicé) 

Como era de esperarse, recurrió a mi petición, en su auto nos montamos mis padres y yo, nos llevó al lugar, él optó por quedarse cerca para invitarme a bailar de vez en cuando, a mi padre nunca le desagradó mi amistad con él. 

Mis ojos buscaban implacablemente a "LUIS O FERNANDO" pero no lo determinaba por ninguna parte, hasta que voltee a ver un nuevo sendero obscuro con escasa luz, y ahí estaba tan flamante y contento con un grupo considerable de amigas y familia. 

La presencia de esta mujer siempre ha sido notoria, contiguamente muchos hombres me invitaban a bailar, en su mayoría totalmente ebrios. Era lo más lógico porque después de muchas horas de espera, la algarabía de las personas aumenta, mientras yo me encontraba en la búsqueda de un carro para movilizarme. 

Pasé en compañía de muchos varones, ya que tenía que diversificar para evitar celos de mi padre, continuaba sonriente, y alegre, internamente solo quería que se acerque para que me aclare mis dudas. 

Hasta que llegó el apetitivo "ABRAZO DE NUEVO AÑO" y fué hasta entonces que nos acercamos, y levemente me dijo: Que tengas un feliz año nuevo niña preciosa. Se alejó de inmediato.

Me enfurecí... sólo quería regresar a casa, no paraba de cuestionarme ¿Para qué vine? 

Me acerqué a una amistad que encontré ahí, me quedé a su lado, al cabo de unos minutos aquel chico me invitó cortésmente a bailar, accedí 

En cuanto llegamos a la pista de baile, me manifestó:

¿Estás molesta conmigo? 

Mi respuesta como toda mujer fué: NOOO, como crees. (en realidad era un SIIIIIIIIII, DESGRACIADO, MENTIROSO, TE ODIO, ME ENGAÑASTE) con un gesto poco cordial. 

Me acerqué a su oído y le dije: ¿Por qué me mentiste? 

Fernando: ¿En qué te he mentido?

Tefa: En tu nombre, tu verdadero nombre es Luis 

Fernando: SÍ CLARO, soy LUIS y mi segundo nombre FERNANDO. ¿Qué tiene de malo en decirte mi segundo nombre? 

Quise retirarme de su lado al culminar de decirme aquello, pero sostuvo fuerte mis manos, me acercó a su rostro y nuevamente repitió: SIENDO SINCERO, ESE DÍA ESTABA BORRACHO, RECUERDO POCAS COSAS DE ESE DÍA, DISCULPAME, PERO ASÍ ME CONOCISTE EBRIO, ASÍ SOY, Y NO PIENSO CAMBIAR POR NADIE. 

Al escuchar todo eso, me decepcioné radicalmente, bailé por compromiso y seguía con la idea de regresar a casa, extrañamente, Luis hizo algo que me hizo desistir de mis deseos de retirarme, resulta que frente a nosotros, en la pista de baile, había una pareja, donde el caballero traía consigo una máscara de un monigote puesta hacia atrás, aquel joven nos daba la espalda, pero su máscara quedaba en perfecta posición para nosotros poder visualizar.

Luis miraba continuamente la máscara de monigote, y mi rostro, se reía, entonces le pregunté: ¿Qué pasa? 

Luis: Eres igualita a esa máscara. 

Emané una sonrisa, pero no me causó gracia su chiste. Así que le adjudiqué lo mismo. Y decidí decirle que su rostro es igual a esa máscara. 

Aquí aplicó algo infalible: Me mostró ese gesto que expresa al reír y hablar a la vez, caí en las redes de su sonrisa, me contagió de su alegría, después diga lo que diga me parecía gracioso. (Olvidé por completo los motivos de molestia que tenía) 

Continuamente bailamos; y en cada intercambio de conversación no paraba de repetir "SIENDO SINCERO" a todo sin omitir nada, le adjuntaba su combinación de palabras por ejemplo: SIENDO SINCERO eres igualita a la máscara, SIENDO SINCERO no pensé que vendrías hoy, entre otras cosas. 

Decidió bailar únicamente conmigo, no paraba de reír con sus locuras que expresaba, a pesar que notaba que se le habían pasado las copas. 

Con el gentío y bullicio de todas las personas mi padre se encontraba muy entretenido con un par de amigos, bebiendo y conversando. Hasta que se dio cuenta que de nuevo estaba con el chico que le desagradó por completo anteriormente.

Luis nuevamente me preguntó de la actitud de mi padre, y sin dudar le conté lo que pensaba sobre él, al estar enterado de las intenciones de mi padre dijo: Tranquila, voy a hablar con él, de varón a varón y todo estará bien. 

Mis nervios estaban de punta: NOOOOOO, no lo hagas, puede lastimarte.

Luis: Tú tranquila, hablando se entiende la gente, tomó en sus manos una botella de cerveza PILSENER con un vaso, y se dirigió al lugar donde se encontraba mi padre. 

Desde la lejanía, podía observar que su acción inmediata fué grosera, trató de alejarlo y sus intenciones de golpearlo estaban a un pelo de ejecutarse, pude observar que acudieron varios hombres coetáneos a mi padre, luego de aglomerarse por unos minutos decidieron dejarlos a solas. En el transcurso de ese lapso evidencié gestos de molestia y furia de mi padre hacia Luis, mi intriga y miedo no tenían medida, cada minuto que pasaba era una eternidad de espera. Hasta que... AL FIN TERMINARON SU CONVERSACIÓN. 

Mi curiosidad por saber la conclusión de aquella conversación me estaba matando, no sabía como reaccionar o si lo mejor era retirarme a mi casa, pero Luis se acercaba poco a poco, mi efecto inmediato fué mirar a mi padre, pero observé una tranquilidad brutal, algo jamás visto por mis ojos, MI PADRE estaba consciente que un chico se acercaba a mí, lo estaba observando en vivo y directo, pero su poca importancia me causaba más curiosidad de la que ya tenía. 

Luis llegó a mí, y procedió a sacarme a bailar, mi impacto fué tan fuerte que me quedé perpleja y sin palabra alguna, después de varios minutos de estar anonadada y sin habla, accedí ir a bailar con él. Mientras efectuábamos el baile, pregunté sin vacilar:

¿Sobre qué hablaste con mi papá? ¿Qué le dijiste para que se encuentre en ese estado de paz y tranquilidad? 

Luis respondió esquivamente: HABLAMOS COMO DOS VARONES SIMPLEMENTE.

Insistí: Pero.... ¿Qué le dijiste?

La sonrisa con hoyuelos volvió a desviarme de mi objetivo de respuestas.

Es un secretó respondió....

Como en toda situación, la mente se imagina un sin número de posibles motivos, pero ese no era mi caso, mi mente se bloqueó completamente y le costó mucho la asimilación de lo sucedido. 

CONTINUARÁ . . .




 







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